domingo, 31 de agosto de 2014

Animación lectora: Aprendizajes



¿Qué aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?


Al realizar ambas actividades de animación a la lectura, comprendo que como mediadores, debemos plantear la lectura en voz alta como una instancia placentera, entretenida y lúdica. Para ello debemos conocer a cabalidad el texto o la parte del libro que queremos compartir, disfrutar cada palabra que leamos, darnos el tiempo de visualizar cada imagen si las tiene, seguir las reacciones de los niños y jóvenes e ir cambiando los tonos y la entonación1


Esto es un trabajo completo que apunta por el lado de la práctica, a darle énfasis a la lectura, capturando la atención del público a través de la entonación, el énfasis y cambios de voz para interpretar distintos personajes. Interactuando con el público a través de explicaciones previas a la lectura, consultas durante la misma y actividades después de la animación. Y se complementa con la planificación, que permite realizar la animación de forma ordenada, estableciendo objetivos y metas sobre qué se quiere mostrar y destacar por medio de la lectura del texto.


1 Pontificia Universidad Católica de Chile & Fundación La Fuente (2014). Lector, modelo lector, mediador [Diapositiva]. Santiago, Chile: Pontificia Universidad Católica de Chile.
 

Animación lectora: Realización de la actividad



¿Qué conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?


Todo el material visto en el módulo de ‘Animación Lectora’ fue de gran utilidad, ya que esclarece que la lectura debe tener un enfoque, el cual se enfatiza a través de preguntas y actividades de animación lectora. Un mismo texto puede ser tratado de distintas formas o hacer énfasis en distintos aspectos. Determinar el enfoque que queremos dar, es lo que enriquece nuestra intervención como mediadores hacia el público oyente.


Me sirvió entender que la animación lectora es un tipo de estrategia para acercar a niños y jóvenes a los libros y la lectura y para que tenga repercusión en niños y jóvenes, se deben crear un ambiente propicio para captar su interés y la transformen en una experiencia positiva. Esto se logra al conocer y manejar herramientas que mantiene el interés de la audiencia hasta el final de la lectura, que le permitan asimilar el texto con sus imágenes y que a su término, inste a aclarar dudas y consultas surgidas del texto.

Animación Lectora: Planificación



¿La planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?


Cumplió mis expectativas, principalmente porque me mostró que para realizar una actividad de animación lectora, debe prepararse previamente a conciencia, definiendo en qué aspectos se quiere enfatizar de la lectura; planteando objetivos, determinando los recursos a utilizar y el diseño de la actividad, lo que permite que sea útil y resulte una práctica placentera a su potencial público.


La planificación cumplió mayormente mis expectativas, al evidenciar la concentración y dedicación que conlleva, comprendiendo que va más allá de leer un texto de cierta forma, si no que involucra actividades post lectura de participación, interacción y desarrollo de la creatividad de parte del público lector. 


En cambio, en la práctica lo más rescatable fue el interés que tenía el público en la lectura, que correspondían a dos niños de 6 a 7 años. Ellos pasaron por alto que no le diera un gran énfasis a mi lectura, ni hiciera mayores cambios en la entonación y por el sólo hecho de leerles, tenían una predisposición positiva a escuchar y participar. Esto apoya las ideas revisadas en este módulo, sobre que los niños se interesan y tienen una buena predisposición hacia las actividades de animación a la lectura que los saquen de la cotidianeidad. Como mediador se debe aprovechar esta instancia para practicar con nuestros niños y jóvenes cercanos, de leer en voz alta de la forma más clara y amena.