domingo, 25 de mayo de 2014

¿Qué obras se han censurado?


Suelen primar lecturas moralizantes y formadoras de valores antes que lecturas placenteras y estéticas,  censurándose autores y ediciones por no ajustarse a los cánones del momento. Tres ejemplos de obras infantiles censuradas:

"El pueblo que no quería ser gris" de Beatriz Doumerc
Cuento censurado en la dictadura militar argentina, por considerar que vulneraba el poder arbitrario, la obediencia incuestionable, el fomento del prejuicio e inculcaba decisiones colectivas para la vida ciudadana.  
Historia de unos pobladores que se oponen a la decisión de su rey, que quiere todas las casas pintadas de un color. Y las tiñen rojas, azules y blancas, lo que encoleriza al rey.

"El maravilloso mago de Oz" de Lyman Frank Baum
Publicado en 1900, estuvo prohibido en bibliotecas y escuelas de Estados Unidos por apoyar el negativismo y la brujería y promover valores malsanos a través de profanos personajes. 
Trata de una niña que es llevada hacia el país fantástico de Oz, donde conocerá a un espantapájaros, a un hombre de hojalata y a un león, quienes simbolizan valores la ternura, el valor y lealtad. Juntos emprenden la búsqueda del Mago de Oz que les concederá sus deseos.

"El Lórax" del Dr. Seuss
Publicado en 1971, aborda el conflicto de la sociedad industrializada y su amenaza a la armonía de la naturaleza. Por eso, en 1989 en California, fue vetado por criminalizar la industria forestal y excesiva defensa de la ecología, ya que habla del desequilibrio ambiental.

Bibliografía:
Recuperado en Revista Imaginaria http://www.imaginaria.com.ar/04/8/pueblo.htm
  

¿De qué forma se presenta la Censura en la Literatura Infantil?

Cuando los mediadores de lectura construyen un canon, la cual es una de sus principales tareas, deben atender a una adecuada selección de obras infantiles, basada en criterios pedagógicos y literarios, que incluya tanto las características de los textos y de los lectores, así como al contexto en que se realizan las lecturas.
Este proceso está regido por la propia visión los mediadores, a través de la elaboración de este corpus de obras, se validan textos y se dejan fuera a otros. 
Así la censura está presente al seleccionar textos y libros de literatura infantil, incidiendo diversos criterio; de las instituciones, de las condiciones del mercado editorial, de  las creencias religiosas e incluso de los regímenes políticos.

 

lunes, 5 de mayo de 2014

La implicancia de la labor del Mediador de la Lectura Literaria

Al evidenciar que existe una creciente preocupación por la formación del lector literario, además que se espera introducir la literatura infantil en el acontecer cotidiano de los niños; aquí se vuelve a dar un precedente para que la figura del mediador participe de esta instancia. El mediador es el puente que contribuye a despertar estas potencialidades de los niños, acercándoles estas obras literarias de calidad, dándolas a conocer, recomendándolas y transmitiéndolas a través de su lectura. De esa manera el mediador propaga en el público infantil las ganas de abarcar y leer (más) textos literarios infantiles. 

Para realizar esta labor los mediadores contamos con una gran herramienta para este ‘encantamiento’ por la lectura y los textos infantiles; los libros álbum con sus potentes imágenes que nos muestran una literatura de visualidad, siendo las imágenes códigos a ser leídos que complementan y realzan la palabra escrita.
Si bien mi experiencia como mediadora ha sido escueta, las lecturas leídas me han reforzado la idea que el mediador tiene que estar constantemente actualizado en las obras de calidad de literatura infantil para hacer más pertinente su labor, de aquellas que aporten ‘riqueza poética’ y ‘creación artística’ a los niños.  

Mi reflexión personal sobre la Literatura Infantil

Como comenta Lluch, me parece acertado el término que ella le da a literatura infantil, el cual está intrínsecamente relacionado con “tipos de textos literarios que son pensados o comercializados o editados en colecciones dirigidas a un público infantil y juvenil” como primer destinario. Relacionado en gran medida con un enfoque comercial y a mi parecer, también con segmentar el mercado editorial, transformando a los niños y jóvenes como un consumidor que invierte dinero en el mercado editorial y sin olvidar, que su a vez, lo nutre.

Así como por un lado está el enfoque comercial de la literatura infantil, por otro lado vemos el  enfoque como “creación estética” que se le da en la actualidad, enfatizando en que “lo infantil en la literatura es sobre todo una determinada sensibilidad”. Apoyándome en la visión de Rosell, se muestra un realce del valor de la literatura infantil como una expresión artística, él enfatiza esta ‘sensibilidad’ que tiene esta literatura para abordar distintas temáticas, aprovechando las potencialidades expresivas de su público receptor que son los niños y esto le da libertad a los autores para crear sus ‘obras’. De esta forma, considero que es una gran manera de acercar el ‘arte de las palabras’ a los niños, de adentrarlos en temáticas que hagan despertar las diferentes potencialidades de los pequeños.

¿Qué es la Literatura Infantil?


Respondiendo esta pregunta apoyada principalmente en las opiniones realizadas por Lluch, Rosell y Bodoc:
La literatura infantil es una creación estética que conlleva un lenguaje poético que se caracteriza por ser apta, especialmente, para la lectura de niños y jóvenes. Y esta característica de estar pensada para los niños tiene su énfasis en el tratamiento de las historias que son presentadas con una determinada sensibilidad en el abordaje de la trama, las acciones, los personajes, las atmósfera, etc.
Son textos literarios que se apoyan en un discurso artístico para explicar e interpretar la realidad de un modo particular, ejercitando la emoción, la imaginación y los sueños a través de las palabras. 
Las obras de literatura infantil son el resultado de descubrimientos, invenciones y revelaciones que muestran historias con distintas voces, distintos estilos y enfoques dirigidos a niños de distintas edades.